Risas contra la Demencia

Demente. Aquel que está privado de su consciencia, los mal llamados locos.

La demencia es un conjunto de síntomas o síndrome, que afectan a varias áreas cognitivas como la atención, el lenguaje, la resolución de problemas o la memoria. Puede sufrirla cualquier adulto, y se estima que entre un 6’5% de los mayores de 65 años y un 22% de los que pasan de 85 la sufren. Esta puede provenir de una degeneración neuronal por la vejez, por cuestiones puramente fisiológicas, por una lesión o por una serie de patologías que terminan en este síndrome. La demencia es degenerativa y rara vez tratable, y no se debe confundir con el “delirium” que es lo mismo, pero dura solo unos días o semanas antes de volver todo a la normalidad.

Asociada a la demencia suele aparecer un “comportamiento agitado”, que es la forma técnica de hablar de los estadíos violentos, estresados, obsesivos compulsivos, con ataques verbales, físicos o autocuestionadores que suelen aparecer en el 70-80% de las personas que sufren de demencia. Desde los comportamientos mas suaves, a las situaciones mas agresivas, todos podemos entender el sufrimiento generado por los síntomas de ésta enfermedad tanto en los pacientes como en sus familiares.

La medida general para tratar estos procesos, vademécum en ristre, es el uso de antipsicóticos, bombardeando el sistema neuronal, pero según los últimos estudios en enfermos de alzheimer y demencia se, según el ICES de Ontario y el UK Health Department del Reino unido, sus graves consecuencias debido a los efectos secundarios hacen honor a eso de “a veces es peor el remedio que la enfermedad”

¿Habéis oído algo sobre las “terapias de humor”?, según la rama de la psicología positiva, consiste en divertir y amenizar la vida cotidiana del paciente para aumentar su resiliencia ante situaciones adversas y de estrés. Hacerlos reír, vamos. ¿Y que tiene esto que ver con los dementes? Pues según el estudio realizado por el Art Health institute de Australia, el proyecto SMILE, mucho.

Según los directores del proyecto, el Dr. Jean-Paul Bell y la Dra. Lee-Fay Low, tras 2 años de estudio en 36 centros de mayores australianos, donde “entrenaron” al personal para realizar el trabajo de payasos, bueno, ellos prefieren llamarlos “Laughterbosses” (algo así como jefes de la risa), descubriendo que una terapia del humor mantenida reducía el estrés general tanto de los pacientes como de los trabajadores en planta, y reducía en un 20% los “comportamientos agitados” de los enfermos de demencia. No solo esto sino que, tal y como cuenta el propio Dr. Jean-Paul, se observaron cambios comportamentales en algunos pacientes retraídos y dados al ostracismo, llegando a volver a un estado natural social.

Jean Paul Bell and Dr Lee-Fay Low: photo by Tracey Trompf.

Este estudio comenzó con su experiencia piloto en 2008, formalizándose en 2009, y preparándose, hoy mismo, para dar todos sus resultados en detalle en el National Dementia Research Forum que se celebrará mañana y pasado (23 y 24 de Sept. de 2011). Sus fenomenales propuestas podrán aportar nuevas medidas para afrontar los problemas en los centros de ancianos e instalaciones psiquiátricas, además de encararlos con un trato mucho más humano, más cercano.

Las empresas y clínicas ya están ojo avizor a estos resultados puesto que les interesa a nivel monetario por que suponen un sustancioso ahorro económico en medicación y un aumento en su productividad interna, y esto, como apunta la Dra. Lee-Fay, puede ser bueno para impulsar una serie de tratamientos que ante todo, servirán para ayudar tanto a nuestros mayores como al resto de afectados mas allá de las cifras y de una forma mucho mas poética : A través de la risa.

 

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3 comentarios en “Risas contra la Demencia

  1. Me encanta la propuesta. Pero yo la haría extensible a un ámbito mucho mas amplio. Si la sonrisa en general y la risa en particular, forman parte de tu actitud vital, todo es mucho mejor, tú te sientes mejor por fuera y por dentro, y eso se transmite a las personas que te rodean. Cuando te mires al espejo cada mañana, empieza con una carcajada, así se hace callo. Además con las pintas que lucimos en esos momentos, está a güevo, no me digas.

  2. Totalmente de acuerdo. El buen humor debería de ser una tónica en nuestra vida. Se nota muchísimo tanto cuando alguien a nuestro alrededor es una persona radiante y llena de buen humor cómo cuando somos nosotros los que estamos contentos. Parece que las cosas ocurren de otra manera.

    Rebuscando un poco, sólo en las publicaciones de arriba, se encuentran bastantes estudios que lo avalan, con números y todo, y en muchos ámbitos. ¡Si durante la documentación del artículo descubrí que existe una rama de la psicología que prácticamente se centra en este tema! por algo será 😀

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