divulgación cientifica en tablets

La temática tecnológica como puente hacia la ciencia

Hace ya un tiempo que una idea me ronda la cabeza. Como bien sabréis algunos, trabajo en diversas publicaciones. Una de ellas, la más estable, es una bien grande, con cientos de miles de visitas al día. Y su temática principal es la tecnológica. Este ha sido su principal tirón. Sin embargo, hace ya tiempo que cambió su estrategia, diversificando temática. Felizmente (sobre todo para mi), se decidió dar prioridad al contenido científico, entre otras cosas. Actualmente, la sección de ciencia compite ampliamente con otras de la publicación, en visitas y calidad. Pero me he percatado que la tecnología sigue estando ahí. Bien sea por el tipo de lector, por el tema a tratar o por los compañeros que escribimos, al final la tecnología ha demostrado ser un vehículo increíblemente útil para acercar la ciencia a la sociedad.

Los blogs y publicaciones de tecnología son muy, muy abundantes. Tal vez porque la red es su hábitat natural. El caso es que los blogs de temática tecnológica salen como setas en otoño. Así, podemos encontrar publicaciones como Hipertextual, Hedonistas.com, o Weblog cuyo contenido es increíblemente diverso. Aunque la estrategia en cada una de estas publicaciones es distinta, sirven perfectamente como ejemplo de lo que decía debido a su temática multidisciplinar. En ella se incluye un importante apartado tecnológico. Y aquí es donde quiero centrar la atención. Porque la tecnología es un importante puente para acercar la ciencia a la sociedad.

El interés tecnológico

A la gente le interesan las redes sociales o los gadgets más curiosos del mercado

Seamos un poco clásicos. Vayamos desde el punto A hasta el C, pasando por el B. Así que comencemos con una cosa básica: ¿qué le carajo le importa a la gente la temática tecnológica? Según la VII encuesta de percepción social de la ciencia realizada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), la tecnología se encuentra dentro de las 10 primeras áreas de interés espontáneo de información. También es una de las áreas más desajustadas entre el nivel de interés y desinformación. Pero, además, la gente encuentra en los medios tecnológicos la mayor fuente de información. A la gente le interesa saber sobre redes sociales, los nuevos avances tecnológicos que pueden hacer su vida más cómoda o los gadgets más curiosos que se van a encontrar en el mercado. Lo queramos o no, la temática tecnológica está de moda.

El puente hacia la ciencia

La gente se pasa horas leyendo sobre el último móvil que ha salido al mercado, sobre los smartwatch o sobre los drones de nueva generación. Las grandes publicaciones, debido a sus autores y análisis, atraen una gran cuota de lectores (como decía al principio, cientos de miles al día, millones al mes). Y una vez que han sido captados por la tecnología, entonces, se encuentran esa otra pestaña o banner, al lado, que les muestra un tema curiosos sobre ciencia. Acabamos de descubrir un primer mecanismo de acercamiento a la ciencia. Este es utilizado de forma orgánica por este tipo de publicaciones. Además, es un movimiento natural, pues a las mismas les interesa generar más visitas que den valor a sus contenidos. Pero prosigamos. Otro punto interesante es el de la propia temática. Cuando explicamos que las Hololens de Microsoft serán usadas por los astronautas de la ISS para resolver problemas ¡BAM! Hemos metido la puntilla.

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¿Qué es la ISS y qué tiene que ver con los astronautas? ¿Para qué quieren los astronautas unas gafas que yo mismo podría tener? ¿En qué consisten esas pruebas de las que hablan…? La curiosidad hará el resto del trabajo. Lo mismo ocurre si explicamos que el reloj inteligente de Apple tiene detrás a todo un equipo médico que ayudará al seguimiento de diversas enfermedades en el hospital. O, por ejemplo, si hablamos de los nuevos coches con sistemas automáticos; y ya de paso discutimos sobre la seguridad de la tecnología GPS y sus satélites. ¿Y el gorilla glass de los móviles? ¿Qué demonios tiene de especial la ordenación molecular de un cristal? Está claro que la tecnología no puede dividirse de la ciencia. Todo lo contrario, la tecnología puede servir como puente, para hablar de ciencia. Además, como es una temática vox populi, a no ser que nos adentremos en los infames caminos del análisis tecnológico (perdonadme, compis), el lenguaje empleado es siempre asequible y para todos los públicos.

La estulticia del cientifismo

Llegamos al final de este monólogo con una pequeña reivindicación. Actualmente, y hablando de tecnología, las redes sociales son el principal hospedador de cultura científica del mundo. Especialmente los blogs. Cada cual puede disponer de su publicación particular para hablar de lo que le plazca. Así surge el papel del divulgador científico, cuya procedencia es muy diversa, como vehículo de acercamiento a la ciencia. Sin embargo, este papel, según venimos viendo, en muchos casos (no todos, desde luego) llega viciado por los celos, envidias y críticas. También por los prejuicios. De ese tema ya hemos hablado en otras ocasiones, y seguiremos haciéndolo. Pero, en resumen, el resultado de este vicio suele ser un círculo endogámico de divulgadores y lectores que critican de una forma destructiva toda aquella iniciativa o información que no cumple sus estándares subjetivos, entre los que se encuentra la procedencia del contenido (ya sea de la pluma o de la hoja).

Las publicaciones de temática tecnológica no se ven como una fuente de información divulgativa científica de calidad

Para dejarlo más claro: las publicaciones de temática tecnológica no suelen ser bien vistas o, en el mejor de los casos, no se ven como una fuente de información divulgativa científica de calidad. Esto se nota muchísimo en comentarios dentro del mundillo. Es una cuestión curiosa, porque resulta que en dichas publicaciones, como ocurre en la que trabajo yo, poseen personal especializados en ciencia y, más aún, en comunicación científica (como es mi caso). Y nos tomamos nuestro trabajo muy en serio. Somos de los pocos divulgadores remunerados por escribir, únicamente, divulgación. Pero, como decía, existen círculos en los que nuestro trabajo ni siquiera se considera.

No me malinterpretéis. No estoy quejándome del trato. Particularmente, esto es un trabajo. Hay días en los que me gusta más escribir sobre un tema que otros. La finalidad es ganarme la vida. Y si puedo hacerlo con algo que me apasiona (y lo hace), mejor. Pero detractar nuestro trabajo solo perjudica a… todo el mundo. Estos círculos de actitud más bien cientifista pierden de vista una finalidad básica: llegar a todo el mundo. Bien, no toda la divulgación está destinada a todo el mundo. Eso es cierto. Pero, ¿por qué la divulgación “para todos los públicos” solo llega a esos círculos endogámicos de los que hablábamos? ¿Cuántos lectores completamente ajenos a la ciencia leen los artículos de dichos círculos? Los blogs de temática tecnológica sirven para dejar de hacer divulgación para divulgadores y empezar a hacer divulgación para todo el mundo. No lo olvidéis. O puede que estéis cometiendo un grave error.

Un comentario en “La temática tecnológica como puente hacia la ciencia

  1. Hola, un artículo muy interesante! Desde luego, coincido contigo en la necesidad de la divulgación, lo importante que es acercar la ciencia y la tecnología a la gente (a los niños en particular!) para que sean más conscientes de los avances que se producen, para fomentar la curiosidad, etc.

    Sin embargo (siempre hay un “pero” 🙂 a veces lee uno auténticas barbaridades. Hay periodistas especializados en el tema que hacen un trabajo excelente, pero también hay otros que no tienen ninguna formación específica y los meten a informar de ciencia y tecnología porque “no tiene carácter político y es fácil”. Y así les va… Por ejemplo, hace unos años organizamos un congreso cuyo nombre era “Logic-based program synthesis and transformation”. En el artículo que hablaba del tema, se tradujo por “congreso de logística de programas y transformación” (que parece indicar un congreso de transportes!?).

    Por supuesto, no se puede exigir al periodista el mismo nivel de conocimientos que el de los científicos o tecnólogos que dan origen a la noticia (la especialización es tal que a menudo nosotros solo sabemos de un área diminuta, y fuera de ahí… nada de nada). Pero imagino que hay formas de mejorar la calidad de las publicaciones (disponer de un equipo multidisciplinar de científicos/tecnólogos que puedan asesorar, confirmar con los autores algún dato dudoso e incluso -aunque sé que muchos lo rechazan- que los autores del tema que se comenta puedan opinar sobre el artículo antes de que salga).

    En todo caso, ese no me parece el peor de los males. Últimamente veo cierta confusión entre ciencia y pseudociencia que me parece mucho peor. Por ejemplo, no es raro el número de “Muy interesante” (teóricamente una revista para divulgar la ciencia entre los más jóvenes) artículos sobre la importancia de abrazar árboles, las bondades del reiki o la homeopatía, etc., etc. Eso sí me parece peligroso, porque acaba poniendo a la ciencia al nivel de una religión, donde todo es opinable y hay que tener fe en ella, cuando la ciencia es justamente lo contrario.

    Un saludo!

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