Turismo científico: “La puerta de atrás de Cartagena”

Esta es una ruta muy particular, a la que me gusta llevar a los visitantes de fuera de la Región, pero también a algunos habitantes de Murcia que la desconocen. Es poco conocida y, además de su evidente relación con la ciencia y la divulgación científica, está íntimamente relacionada con la concienciación medioambiental, pero sin perder el encanto de la zona. Esta ruta tiene un poco de todo, y lo poco que tiene, es impactante en varios sentidos.

También nos da la oportunidad de ver algunos de los procesos humanos que más han modificado el entorno no solo en España, sino posiblemente en Europa. Y el efecto es inquietantemente impresionante. En esta ruta se pueden ver los paisajes yermos y ocres, pero llenos de color, producto de los sedimentos de las minas de la Unión; también podremos saltar a tierra, desde donde ante se ataban los barcos, y recorrer más de un kilómetro de bahía, con más de doce metros de profundidad, desaparecida en apenas veinte años; o los restos de una de las fortalezas más importantes del periodo de la guerra civil; también podremos asombrarnos una miríada de torres de refinería, en Escombreras, algo que no es fácil de ver; y podremos terminar en cala cortina, disfrutando de un poco de playa, para quitarnos el la impresión del cuerpo.

Dejo aquí las referencias más generales, con una guía más o menos concisa de la ruta a seguir, pero sin ser excesivamente estricto, para dejar a cada cual explorar y encontrar los secretos de este paisaje, pues hay muchos más de los que he indicado aquí. Sin duda, esta excursión no es la "típica", pero servirá para que seamos conscientes de la huella que, sin más remedio, dejamos en nuestro entorno.

Info de Interés

  • Esta ruta se puede hacer en bicicleta, aunque es aconsejable hacerla con un vehículo a motor (en moto es una gozada)
  • Podemos llevarnos ropa de baño, pues hay varios sitios donde disfrutar del mar
  • También hay varias zonas para hacer senderismo
  • Si acortamos, la ruta se puede hacer en apenas un par de horas. Si nos alargamos y visitamos las zonas a fondo, la ruta puede durarnos toda una jornada

Portmán

Comenzamos la ruta en la localidad de Portmán, cuyo nombre proviene del latín romano: Portus magnus, el gran puerto. Con este título se denominaba a una bahía recogida y tranquila con más de doce metros (he llegado a oír que hasta veintiuno) de profundidad. Con el tiempo, el asentamiento y puerto fue perdiendo importancia económica y, actualmente, la bahía es mayormente pesquera.

Muchos de sus habitantes vivían, también, de la extracción minera procedente de las cercanas minas de la Unión. La historia ya la conté en Hipertextual: "Sin entrar en detalle, la mala gestión, el delito y la alevosía convirtieron en apenas treinta años un paraje rústico y natural en un auténtico vertedero de residuos. Un enorme emisario (un tubo gigantesco) descargaba los restos mineros, fangos con sulfúrico y metales pesados en el interior del mar. Miles de toneladas eran arrojadas al día. Finalmente, la bahía de Portmán se colmató y desapareció. Pero, además de destruir el medio de vida de los pescadores, el fondo marino y la dinámica oceánica, entre otras cosas, el desastre supuso un problema aún mayor y más fuerte: la contaminación por metales pesados y otras sustancias todavía está presente".

"En la zona viven más de 20.000 personas. El análisis realizado por la Complutense muestra que los niveles de exposición diaria, especialmente en los niños, son mucho más altos de lo que deberían ser. Aunque es un análisis de riesgos, que muestran el peligro potencial, y no un análisis que muestre una afección directa, los investigadores han dejado claro a las autoridades que deberían ponerse medidas inmediatas para prevenir un problema sanitario muy grave. No obstante, esto es sólo una queja más. Pues las voces que llevan llorando y gritando por el crimen cometido en la bahía de Portmán siguen resonando desde hace muchos años. Y aun así, a pesar del peligro que supone a día de hoy para sus habitantes, del mal ejemplo de gestión y administración, del increíble desastre acaecido, el caso todavía es desconocido para muchísimas personas, incluso, de la propia región".
+Para leer:  Turismo Científico: Ciudad de Murcia
Info de Interés

  • No dejes de pasar por el puerto y el club náutico. Allí verás como el pantalán donde se amarraban los barcos ahora está dentro de tierra, con la playa a más de un kilómetro de él. También puedes comer en el "puerto", pues tienen buenos arroces
  • Si nos vamos al otro extremo tenemos la Playa del Lastre, donde se puede comer y bañarse. Allí es donde está actualmente el puerto, pero hay que ir en coche
  • Actualmente hay varios trabajos de recuperación y dragado de sedimentos, un valioso intento por devolverle a la bahía parte de su configuración inicial
  • Podemos encontrar instalaciones de la UMU por toda la localidad. En ellas se investiga, en colaboración con empresas y otras instituciones, con plantas y sedimentos para recuperar la bahía
  • Podemos encontrarnos las ruinas de las instalaciones de limpieza y lixiviados de las minas por toda la zona. Son impresionantes
  • Además, es una buena zona para hacer senderismo. A pesar del desastre ecológico, Portmán sigue siendo un buen referente del ecosistema mediterráneo y, cuenta con restos de una importante calzada romana

Dónde

  • Paseo del Puerto, s/n, 30364 Portman, Murcia

La Batería de las Cenizas

La Batería de las Cenizas, también conocida como C-9, es una fortificación española de soporte de artillería costera situada en el monte de las Cenizas, declarada Bien de Interés Cultural el 7 de agosto de 1997. La batería fue construida y artillada entre 1930 y 1934 según como se proyectó en el año 1926, durante el programa de dotación de un cinturón defensivo a la estratégica plaza de Cartagena por la dictadura de Primo de Rivera. La Batería fue dotada con dos cañones de costa de la empresa británica Vickers-Armstrongs. Estas piezas tenían la potencia suficiente como para disparar un proyectil de casi una tonelada ¡a 35 kilómetros!​ Actualmente la batería es visitable (está desmantelada, a excepción de unas pequeñas instalaciones militares de comunicación), y en buen estado, lo que nos permite hacernos a la idea de cómo era la vida en la base militar. Quedan todavía restos del taller balístico, las instalaciones para oficiales, garitas, torres de vigilancia, foso de artillería y, por supuesto, los dos increíbles cañones. Además, las vistas son impresionantes, eso por no hablar de la ruta hasta la subida desde Portmán, que nos permitirá ver la antigua calzada romana, que todavía se conserva.


Info de Interés

  • Podemos comenzar una ruta senderista desde la Playa del Lastre, dejando el coche allí. También es un buen punto de retorno ya que cuenta con un bar
  • Podemos subir por los riscos, aunque es una subida dura por la pendiente, pero tiene unas vistas increíbles del mar. De camino nos podemos encontrar la batería de la chapa
  • O, podemos subir por la senda interior, que pasa por la antigua calzada romana y sube por el camino de ascenso a la batería
  • Los cañones siguen siendo la pieza principal de la instalación, aunque es bueno merodear un poco por la base, con mucho cuidado (hay zonas que no están en buen estado) para encontrarnos con sorpresas y puntos de interés
+Para leer:  Crónica en Frío: #MurciaDivulga

Dónde

  • Batería de las Cenizas, 30389 Cartagena, Murcia

El paisaje amarillo de la minería

La sierra minera de Cartagena-La Unión, según obtenemos de Wikipedia "es una formación montañosa que se extiende en dirección este-oeste a lo largo de 26 km de costa desde la ciudad de Cartagena hasta el cabo de Palos, pasando por el término municipal de La Unión, en la Región de Murcia.​ ​Esta sierra fue intensamente explotada por sus minas de plata y plomo y otros minerales metálicos en la antigüedad. El control sobre estos recursos mineros fue una de las principales causas del establecimiento de los cartagineses en el sur de España y de la posterior ocupación romana. La prosperidad generada por la minería hizo de la ciudad de Carthago Nova, actual Cartagena, una de las más florecientes de la Hispania romana, hasta que a finales del siglo I el agotamiento de los mejores yacimientos, unido a la escasa tecnología romana, determinaron su abandono. Las minas no se volvieron a poner en explotación hasta que, en el siglo XIX, las nuevas tecnologías industriales permitieron hacer de nuevo rentable la producción de mineral en la sierra de Cartagena, y se produjo un nuevo auge de la minería e industrias relacionadas. Después de la Guerra Civil Española se pasó a una explotación extensiva a cielo abierto que generó graves problemas medioambientales hasta el cese definitivo de las actividades mineras en 1990". A día de hoy los problemas medioambientales todavía persisten, como una sombra del pasado, en los suelos de la bahía perdida de Portman, así como en los lixiviados que llegan por la rambla del Albujón hasta el propio Mar Menor, donde todavía se pueden encontrar restos metálicos y de otras sustancias. Pero dejando esto de lado, el paisaje restante, fruto de años y años de explotación a cielo abierto, es increíble: los colores, los restos de las instalaciones, y la vida tan especializada que ha crecido a raíz de la contaminación nos dan la excusa para pasear un rato alrededor, en busca de una de las calas escondidas o a través de barrancos amarillos y rojos.
Minas de la Unión

Parte del paisaje minero. Fuente y autor: Rogelio Mouzo Pagan

Si no queremos andar, desde el coche, camino de escombreras, tendremos un buen paisaje de lo que es capaz. Hay que entender que todo el paisaje aquí es artificial, modificado por la intensa explotación minera cuyas bocas de mina todavía pueden verse horadando la montaña. Si queremos saber más de las minas, os aconsejo otro artículo en el que hablaremos de una atracción especialmente diseñada para entender como funcionaban las minas. Y hasta podremos subirnos en un tren minero y recorrer por dentro varios kilómetros de instalaciones. Pero eso será en otra ocasión, ahora volvamos a este terreno.


Info de Interés

  • Durante muchos siglos, los ecosistemas originarios de la sierra de Cartagena se mantuvieron hasta comienzos del siglo XIX, cuando gran parte de la maquia originaria de la sierra ya casi había desaparecido, aunque no por la actividad minera, siendo sustituida por un espinar, mucho más pobre ecológicamente
  • Los problemas medioambientales de la sierra minera se agravaron cuando, a partir de 1952, la empresa Peñarroya generalizó la apertura de explotaciones a cielo abierto
  • Estas prácticas causaron la desaparición de una importantísima extensión de terreno convertido ahora en una zona estéril y la pérdida de numerosos hábitats y especies, como la jara de Cartagena
  • Los vertidos que ahora "adornan" la sierra contienen una alta concentración de metales pesados, como cadmio o plomo, así como de productos muy tóxicos usados en el lavado del mineral como sulfato de cobre, cianuro sódico, sulfato de cinc o ácido sulfúrico
  • Los colores tan llamativos provienen de los óxidos metálicos, sulfuros y restos de mineral lixiviado
  • Disperso por toda la sierra se encuentran multitud de restos del pasado industrial reciente de la minería en la zona: instalaciones, realizadas en ladrillo visto y hierro
+Para leer:  WordPress para divulgadores: cómo empezar

Dónde

  • Pasaje el Gorguel, 15, 30365, Murcia

Escombreras

Escombreras es un área montañosa que rodea una zona deprimida llamada Valle de Escombreras. La zona sur está formada por la Dársena de Escombreras, parte del Puerto de Cartagena, y la Isla de Escombreras. Aquí se sitúa una de las mayores instalaciones refineras de toda España, así que nada más llegar al valle nos encontraremos con cientos de torres de las instalaciones, algo que es impresionante, sobre todo si venimos cruzando desde Portman, por el paisaje de los restos mineros. La intensísima industria ha conseguido que la flora y fauna de la zona estén amenazados, aunque se están realizando esfuerzos de conservación de la flora endémica, como en el caso de la Manzanilla de Escombreras (Anthemis chrysantha). A pesar de lo que la intuición pueda contarnos de primeras, "Escombreras" no es un nombre que haga referencia a los escombros. Según los restos hallados, hubo intervención romana en esta diputación desde hace mucho tiempo. Aquí se instalaron importantes fabricas de salazones y garum. Según se estima, Escombreras viene de Scomber scombrus, la caballa, el pez empleado para fabricar la famosa salsa.​


Info de Interés

  • Se tiene constancia de asentamientos humanos en la zona desde épocas muy tempranas.
  • No fue hasta el siglo XX que la zona cobró apogeo por la instalación de la primera refinería de petróleo de España por parte de lo que hoy es Repsol YPF.
  • Aunque la zona llegó a contar con más de 3.000 habitantes, el auge de las industrias energéticas provocó un aumento de la contaminación y una ocupación del suelo que pronto hizo incompatible la convivencia con zonas residenciales.
  • La expansión de la refinería de Repsol YPF acabó por ocupar los terrenos que quedaban del antiguo poblado de Escombreras.
  • En la actualidad el Valle de Escombreras es uno de los grandes polos energéticos de España.

Dónde

  • Av. Mediterráneo, 4, 30350 Escombreras, Murcia

Cala Cortina

Para ir acabando la ruta, nos dirigiremos a cala Cortina. Esto nos permitirá apreciar en toda su importancia la zona de refinería, el enorme pantalán atracadero, de varios kilómetros de largo, y los gigantescos restos de tanques de gas y combustible que hay por toda la zona. Pero, además, este tiene un interesante final dramático, pues, de pronto, pasamos dos túneles y se acabó la refinería, pues se pierde por completo de vista, como si nunca hubiera existido, dejándonos en una pequeña y conocida cala donde podremos disfrutar de un mar sorprendentemente limpio y unos arroces buenísimos: cala Cortina. Cuidado, porque la zona es bastante turística, así que puede que nos topemos con mucha gente o precios desorbitados si vamos en temporada alta. Además, la zona nos permitirá hacer un poco más de senderismo hasta las distintas instalaciones abandonadas que hay alrededor. Si en vez de quedarnos por aquí preferimos terminar la ruta en la ciudad de Cartagena, perfecto. Podemos ir andando o en coche, y disfrutar allí de más turismo (científico o no).


Info de Interés

  • El mirador que sirve de aparcamiento ofrece unas estupendas vistas de la cala y del mar Mediterráneo
  • Después de las últimas reformas, ofrece una zona de juegos para niños, un paseo marítimo, hamacas y sombrillas, además de un restaurante
  • La playa es de arena artificial, y a pocos metros del mar hay una isleta natural
  • En las zonas de rocas, y en los extremos de la playa, se practica la pesca y el buceo

Dónde

  • N-343, 11, 30202 Cartagena, Murcia

Un comentario en “Turismo científico: “La puerta de atrás de Cartagena”

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